viernes, 28 de mayo de 2010

revindicame "esta" salame¡




(repudiando
las loas de una ignota maestra
a un sanguinario dictador,
revivo este mal escrito poema)



Un vaho a Vamos Carajo,

me impidió saldar ese vaso,

ceniceros repletos,

telex y diarios,

nostalgias falaces,


ya en pedo,

y con aire de compadrito,

cebábamos todos al general,

encájele nomás,

que los argentinos los tenemos bien puestos,

y esa comitiva ,

ensillada tras el albor testicular,

con humores de gesta,

en ese junio del ‘82:

un artillero albino

con piel de cerdo rosada,

hijo de tenues nubes de la lejana Albión,

detonábanos la popa


¿ será desquite la vulgar estela del chabacano impacto ?

Y sí, metimos una mano: un tacto al recto,

pretendimos penetrar

la retaguardia del penúltimo Imperio Romano

y así nos fue,

pero entendimos las cosas al final :

Falklands y Gurkas, modos tan a la Disneylandia,

de calidad: importados

igual que el whisky y la ginebra que hoy tomamos,

palabras vagas,

las creí,

"creer" , saber es otra cosa

y uno se deja “meter la mula”

con las promesas de una épica argentina,

de unas Termópilas criollas,

de una verdadera historia con olor a gesta,

machos, Rangers argentinos,

fue en ese junio raro,

y yo,

arrobado por la aristocracia,

abultaba el pecho,

alzado de formalidad

entre los Caporales de la Junta,

desatado por labrarme esa visión,

de cuero marrón de sillón y botas,

ese roce límpido y sublevado en la fragancia blanca de la aristocracia.

Luego el sabor agrio de la vergüenza irremediable

¡estaba rota la cola del generalato¡,

¡estaba rota¡

un recuerdo para siempre lánguido,

cargado de estelas de humo y brisas castrenses,

esa imagen y ese invierno,

un Jack Danield’s ventajero empalagando las fauces presidenciales,

y yo aturdido por el poder de la ropa y el sorbo gratis,

esas horas cerca del Sillón ,

exageradas en la viscosa permisividad cuartelera,

ese orgullo inequívoco

de estar bajo esa voz aguardentosa,

curtida en medio de la tropa,

esas manos entabacadas,

esa figura alborotadora y hercúlea,

ese sentir bien macho,

de talante granadero,

ese sentirse hombre de patria,

de pasar la vida junto al caro pingo

¡ polo y presente llevadero¡

la síntesis: un señorito bien y argentino,

pringado de Old’s Spice y un ápice de gomina en el pelo,

asociación indispensable del pañuelo en el cuello,

apropiadamente argentina

bien a la estanciero…

…el combate de Puerto Lejano ha finalizado ¡¡¡

donde está esa promesa,

aquella: si quieren venir que vengan

La concha de la lora, como la va a c…r así ???

Que bolu…

Y ya, con un vomito en la garganta,

Con un rush de simpatía por la huida,

me doy cuenta, la historia,

nos engulle a todos, zapatero a sus zapatos,

clase media volved al barrio,

dejadlos,

ellos olvidan,

taqueando un rato,

sobre el pingo,

descansando en la estancia,

los demás, nos comimos un sorete bárbaro,

en la guerra mueren los negritos,

pero los héroes son los nenes bien,

y yo por una visión, visón y champaña

dilapidé mi derecho a mártir ….

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