sábado, 21 de febrero de 2009

Academia de lamentos: el clásico Vino tinto ....como remedio (POESIA NO TRISTE)

(poesia dedicada a la Guardia Imperial,
la "banda" fiel del Racing Club de Avellaneda,
club del cual no soy hincha
aunque aprecio la literaria pasion de su hinchada)


sábado en la tarde, vino tinto y velorio,
y eso que se presumia fiesta, pero luego, luego ¡¡¡
cambiamos los uniformes : una mortaja fétida y pálida posose en nuestros hombros
y vistió de reo al carnaval para sacrificarlo sobre el altar del diablo,
se presumía así,
y es que solo así se transita con ardor viril la marcha al Hades porteño,
era, es valiente decirlo, una alta desilución, también una insana costumbre
lo peor, llevar a este otrora amado fiambre,
en esta contrita procesión:
dajadlo, es un pútrido cuerpo de pastor,
que ya no pese sobre nuestras espaldas, que ya no pese
-¿vieron? era solo cuestión de dejarle caer-,
no, Nerón hoy no...
y nosotros , nosotros, que incendiamos la ciudad eterna del fulgor propio ,
ahora pedimos fiado a los dioses un perdón que nos redima de ese peso,
y, barbijos para paliar ese olor a muerto, nauseabundo.

-yo, bien , soy ajeno en relidad-
,
la cosa es que él ahora abunda en fetidez ,
yo abundo en dudas,
pero compro esa idea:
-¿ y si algún mexicano llamado Abundio viniera desde Sinaloa a poner en vereda al plantel?
¿vamos che? no se hace eso de entregar las armas,
-hay que apretarlos entonces-
eso no se hace, y al fin,
sí, finalmente apenados cortejamos de impostura al capitán,
ese que ido ya de esta falange en franca retirada,
es ahora el chivo de expiación
un Leónidas sin cabellos que gélido marcha tieso sin mirar atrás,
hacia adelante tampoco vé, con los ojos blancos él viaja ya,
rígido, con elegante smoking, dejando entrever encanto alegre
con sonrisas a lo rigor mortis
- será posible-,
y lo malo , y lo malo y desgarrador
es que insanos, terminamos poniendo su garganta bajo el filo herrumbrado del destino ¡¡¡¡

si, una vez más ayer alguien sorbió los abruptos y viles vinos de la ira,
ellos, padres de esa rancia sensación apoltronada en el esófago,
acompañan la ginebra trabando combate incesante con la febril ansia de cambiar lo hecho,
de traer el presente, ese presente de 1967
no queda otra : -envalentonaos frente al dictamen del karma
-
si, al final lo tenemos roto, al ocaso lo tenemos roto ¡¡¡
nos lo rompieron , hay que aceptarlo ,pero no es igual que con cualquiera,
no es que se muerda almohada, no, la cosa es que
duele comprobar que siempre nos vencen las hordas de la amargura, siempre,
y nosotros tangueros de temple,
sopores de pampa, penando en la catrera la tristeza continuada,
pensamos, y, quemándonos las vísceras de la cabeza objetamos:
-ya lo vimos, ya lo hemos visto a esto-:
ir con valentía al frente , escudo y pecho listos para siempre perder,
ese inmolarse , morir atravezado y atragantado de hiel,
¿de que sirve? ¿ para que un facón urológico y mustio?
¿para qué?
sostener cuan hoplita de armadura sagrada color cielo es trabar con valor,
esa es la misión que emanó de la trajinada Teresa que tradujo estas letras en Teherán:
-es ese nuestro deber inalterable-
la refulgente y orgullosa bandera intima de la Akademia daltónica,
esa, la de los hombres que han sido recios y valerosos
guerreros vencidos en infinidad de batallas,
la que ondea incruenta el estuario Borbónico y argentinamente fiel,
el de los fanáticos aventurados
ellos, incruentos en cuanto a fe ,
experimentados en evitar el infernal descenso con sufrimiento,
anteponen la pasión al flujo frondoso del laurel venidero
¿ Se irán, se irán al Hades? ¿se irán?
si es así, se irán por el mar onanista de semen
si es así será un descenso gelatinoso y un vil entuerto,
creo yo, también será un camino de moco y lágrimas, salivas y patrañas,
derrota tras derrota, el colon ya no me aguanta mas.

Iridiscentes diarreas de deidades olimpicas caen sobre nosotros
retrocedemos en un día gris para retomar brío,
pero en pos de una rima me enrostro un saco, para combatir el frío,
piso el fango nauseabundo de la vida añeja fondeada en el puerto del desaliento,
y veo: ese galeón viejo del continuo intentar, se hunde, se hunde,
peor por decir verdades son las musas, ellas me inspiran lo inevitable:
ni las murgas ni las falanges de nuestra guardia alcanzan para alejar
el espectro morbido del fantasma silenciero ,
traduzco: espero esto no termine en una fellatio al enemigo
,
si, somos la decadencia continua de la escena nacional,
la sonriza mortecina y lúgubre que opone el pecho ante los proyectiles serviles del mal,
-sí, nunca abandonaremos, nunca -nunca vamos a abandonar-
así resaban los panegiricos tácitos de la llama del conservar lo tradicional,
lo fiel, lo fiel solo perdura,
en el perder, en el perder se templa el carácter,
en los opuestos nace todo,
en ellos está inmersa la tontuela convicción del nunca abandonar,
abandonar nunca, por eso abono el domo pestilente del trasmigrar,
y me resigno a saborear las amargas pero honestas mieles del descenso....
fiel, siempre fiel ante este eterno presente opuesto....
y todo por un equipo sin alma....
y ahora...
sin técnico.




8 comentarios:

Maguila dijo...

Excelente amigo, me gustó mucho, "amargas pero honestas mieles del descenso" cuanta verdad encierra esa frase.
Abrazo

Agustín Baccá dijo...

Es la primera vez que leo una poesía tan futbolera y tan litearia. Es excelente. Lástima (o debería decir lastima) ver a Racing así. Es como dice alguien por ahi: "Racing es como un amigo gravemente enfermo, al cual cada semana hay que ir a visitar sin que otra cosa importe".

SUSANA dijo...

"...siempre nos vencen las hordas de la amargura..." ¿"Siempre" Barbado? ¿No es demasiado absoluta esa palabra?

Vamos...arriba el ánimo! Ya vendrán tiempos de bonanza! Eso sí, cuando esté contento no se me vaya al "Nunca"!

Un abrazo!

©Claudia Isabel dijo...

arriba el ánimo, mejor tomate un vino! a tu salud!

Barbado Whisky Matinal dijo...

CLAUDIA ISABEL: gracias por pasar por aqui, pero le comento que esta no es ni ahi una poesia triste....se refiere solo a un domingo particular para una hinchada particular.
Saludos y vuelva prontito.

AFRICA dijo...

No me gusta mucho el futbol quiza por eso no conocía al Racing Club de Avellaneda. Solo he vivido con intensidad el partido de la final de la liga del año pasado, el equipo local subió a primera después de 10 años en segunda, fue emocionante, entonces si que se encendió la ciudad con el fulgor de todos, incluyendo el mío.

Un beso

Germanico dijo...

Gracias por pasar por mi blog. Y es la primera vez que encuentro un verso futbolistico. Tendras algo de Fontanarrosa.
Saludos

Proyecto María Castaña dijo...

De algún modo es una elegía al siempre derrotado racing clú. Me quedo con los colores del estuario borbónico y siempre argentinos... muy bueno.

También con el temple de hoplitas de jugadores e hinchas.

Yo soy gallina, y ahora un gordito nos salva... quizás en junio con la vuelta de Ortega, los peores vicios de la carne rediman al clú.